domingo, 1 de marzo de 2009

bésame mucho (y parte 2)

(sin numerar, por ser la segunda parte del post anterior)

Así, el resultado es que sólo quedaban dos propuestas finalistas (la primera y la segunda imágenes). Por eso, se anuncia que el jurado volverá a reunirse y el 9 de enero elegirá otras 3 propuestas más, para que se pueda volver a votar por internet entre el 10 de enero y el 15 de febrero. Del 16 al 20 de febrero, el jurado votaría (tenía un 50% de peso en el resultado final) y el día 22 de febrero se haría pública la nueva imagen, el nuevo logo, de la Ciudad de México.

Las tres nuevas propuestas elegidas como finalistas, fueron estas:



Pues bien, en esta segunda fase de la votación por internet se contabilizaron 96.767 votos hacia alguna de las "nuevas" cinco propuestas finalistas:

Llegados a este punto y con la cantidad de incidencias comentadas, tengo que hacerme eco del análisis que, sobre estas cinco propuestas, hacía Luís Maram en su blog, el pasado 9 de febrero y que transcribo a continuación ya que lo suscribo íntegramente, punto por punto, coma por coma y letra por letra:

    Por desgracia, ninguno y todos funcionan. Me explico:

    Ninguno funciona porque todos tienen grandes fallas como para considerarlos un trabajo profesional que represente a la ciudad más grande del mundo:

    • Para empezar, el que menos tintas usa, tiene 3. Todos los demás son selección de color. ¿En medio de la crisis más grande en 70 años?, ¿En un país y en una ciudad con nuestros niveles de pobreza? ¿En un gobierno que quiere predicar austeridad?

    Ninguno tiene un manejo adecuado de tipografía. Señores diseñadores ¿No saben que es la interlínea?, ¿No saben que las letras necesitan aire alrededor de la mancha?

    Tres de cinco opciones tienen degradados ¡Uf!, ¡Basta! Internet 2.0 es una maravilla evolutiva en la comunicación web pero no un estilo de diseño para bajar a los impresos. ¿Cómo imprimimos eso en serigrafía? ¿Cómo lo bordamos en uniformes? ¿Cómo lo hacemos pines?

    • Finalmente,

    * La opción uno es demasiado barroca para ser una marca, es más una ilustración.
    * La opción dos en donde el ángel se forma con 2 hojitas, platanitos o auriculares de teléfono amarillos, a los que no les encuentro justificación, tiene un detalle sensacional: el acento de la "e" es una aureola ... sin embargo, un dato que muy pocos mexicanos saben: nuestro ángel no es un ángel, es la victoria alada, misma que se transformó en ángel por desconocimiento y percepción popular. Es como decir que la Estatua de la Libertad es un sol porque tiene rayitos en la cabeza. De modo que la aureola no aplica.
    * La opción tres, aparentemente la más limpia, no cumple con los requisitos solicitados (no hay ángel ni frase).
    * La opción cuatro podría ser la más acertada, pero su enorme cantidad de colores, degradados, transparencias y el fatal manejo tipográfico, incluyendo el acento de la "e" que le rasca los pies a la "a", la pasan a dañar demasiado.
    * La quinta opción se convierte así en la opción más viable o la que menos pecados comete, salvo por su manejo tipográfico, sin embargo, también hay que decir que le hace falta insight, sorpresa, innovación.

    Por el otro lado, también dije que cualquiera funcionaba y por desgracia es así. Cualquiera que se escoja al final, bastará con que se reproduzca masivamente para que los ojos se acostumbren y los errores ya no nos lo parezcan. Como diría Alvaro Carrillo, "como un lunar, todos podemos una mancha llevar."

    Por desgracia, a la luz de los resultados, el concurso se tenía que efectuar de cualquier forma, porque si no se hubiera hecho y se hubiera otorgado la encomienda a un despacho de diseño, nacional o internacional, aún tan connotado como Interbrand y aún cuando el resultado fuera sorprendente, la sociedad se hubiera rasgado las vestiduras diciendo que nunca se da oportunidad a nadie, que si acaso piensan que no hay talento como para sacar un proyecto así, etc.


Y vamos llegando al final (por ahora) de esta lamentable historia: el día 22 de febrero (el domingo pasado) se hacía público el trabajo ganador; la propuesta número 4

... pero (pues sí, tal y como íba esto tenía que haber un "pero") resulta que, después de proclamar ganadora a la propuesta de Víctor Hugo Díaz Hirata se han dado cuenta que no incluía el texto "Bésame Mucho", por lo que han procedido a incluirla "de oficio", quedando la nueva marca, así:

... pero es que, además, han decidido que antes de su presentación pública oficial (el próximo 18 de marzo) es necesario modificar "un poco" la nueva marca, por lo que el logotipo ganador será "sometido a mejoras pues su versión original no cumplía los requisitos para ser comercializado": le van a cambiar la tipografía, dejando más espacio entre letras y entre líneas y van a cambiar los colores degradados.

He aquí la historia ejemplificadora de cómo NO se deben hacer nunca las cosas.

Si has tenido la paciencia necesaria para llegar hasta aquí, gracias. Si, además, quieres hacer algún comentario sobre este lamentable caso de ineptitud, muchas gracias.

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