sábado, 21 de marzo de 2009

publicidad que no muestra, que sugiere

(mensaje número 611)
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Seguro que recuerdas aquel anuncio de TV, aunque se emitió hace ya algún tiempo, en el que una determinada marca de coches se publicitaba sin que se viese en ningún momento al coche (solo se veía una mano durante todo el spot) y terminaba con la frase "¿te gusta conducir?" Efectivamente, esa marca era BMW y recibió por ello multitud de felicitaciones y comentarios favorables.

De hecho, ese spot publicitario es frecuentemente utilizado como ejemplo de "publicidad emocional", de publicidad dirigida al corazón, a los sentimientos, y no al cerebro (aunque, en realidad, es allí donde ocurre todo).

Bueno pues esta breve introducción me vale para referirme (como señalo en el título del post) a esa publicidad que no nos enseña el producto, que no nos los muestra, de esa publicidad que nos sugiere sensaciones, percepciones, ...; en definitiva, publicidad que se dirige a nuestro corazón, como señalaba antes.

Por ejemplo, este spot de la marca DUREX:


Un spot en el que, además de sugerirnos sensaciones o percepciones, la marca nos muestra claramente los resultados del producto publicitado, por lo que nos hace una "promesa" muy concreta.

Otra manera de enfocar esta cuestión es la contraria: no mostrarnos el resultado, sino sugerirnos la "necesidad" y, a partir de ahí, decirnos (sin decirlo) "mi marca es lo que tú necesitas", "mi marca piensa en tí y en tus necesidades". Y ya que estamos con la marca DUREX, aquí te dejo tres ejemplos de publicidad gráfica que nos emiten ese mensaje:




Mañana, ... más.

1 comentario:

  1. A mi siempre me ha gustado este tipo de publicidad. Si haces que el cerebro funcione, haras que la marca sea más reconocida, por que asocias ese proceso y no sólo la percepción, y el producto sale reforzado.

    Buen blog. Un saludo

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